domingo, diciembre 18, 2011

Hasta los saxos te dijeron adiós

Vos dirás "No es fácil ser Sergio Shocklender"
Yo diré, no es fácil ser.
¿Qué ruido te dejó sordo?
¿El de las rotas cadenas?
Vos atado, yo suelto,
ambos bajo esta lluvia tupida de lobos y corderos semejantes a gotas secas.
Algo huele a podrido en tu trinchera
como si un gran jugador de black jack
hubiera olvidado el sentido del coraje, la persistencia y el impulso creador justo cuando tenía el fósforo encendido.
Sin leña no hay achuras ni asador.
Un valiente y un cobarde vivien adentro nuestro
ambos pueden transformarse en traidores en un santiamén y juntarse para siempre en un solo eje.
Eso se llama decrepitud.
Si yo hubiera evitado escribir estos apuntes me sentiría ingrato con la vida que me tocó en suerte vivir
y no podría sentarme a tomar unos matecitos bajo la sombra fresca que propicia la parra mientras pienso pavadas.
Cara o cruz del verano (esa estación tan impersonal) que está por caer.
Y estallar.

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